'Más de 131' y 'Yo Soy 132' advirtieron qué le esperaba a México si regresaba el PRI a la Presidencia

Mar, 15 Mayo 2018
En el presente sexenio se radicalizaron la violencia, corrupción e impunidad
Académico de IBERO Puebla presentó el libro ‘Los indignados mexicanos. Insurgencia juvenil frente al regreso del PRI a la Presidencia’
  • Yo Soy 132, primer movimiento estudiantil en México surgido de una universidad privada.
  • Movimiento juvenil de 'estudiantes'.
  • Ellas y ellos exigían transparencia mediática.
  • El movimiento fue agenda política nacional.
  • El candidato Peña Nieto en las instalaciones de IBERO 90.9 Radio.
  • Mtro. Juan Luis Hernández Avendaño, director del Departamento de Ciencias Sociales de la Universidad Iberoamericana Puebla.
  • Portada del libro ‘Los indignados mexicanos. Insurgencia juvenil frente al regreso del PRI a la Presidencia’.
  • Claroscuros de EPN en la IBERO.

El movimiento estudiantil ‘Más de 131’, que surgió el 11 de mayo de 2012 y que después se llamaría ‘Yo Soy 132’, en su momento advirtió lo que le esperaba a México si el entonces candidato del PRI, Enrique Peña Nieto, ganaba la Presidencia de México, señaló el maestro Juan Luis Hernández Avendaño, director del Departamento de Ciencias Sociales de la Universidad Iberoamericana Puebla.

Al presentar el libro Los indignados mexicanos. Insurgencia juvenil frente al regreso del PRI a la Presidencia, que relata la movilización surgida hace seis años en la IBERO Ciudad de México a raíz de la visita que EPN hizo a ésta, Avendaño dijo que con el regreso del PRI a la Presidencia el régimen político autoritario “radicalizó en este sexenio la violencia, la corrupción, la impunidad”; lo que recuerda que es necesario transformar a “este sistema político que ya no va más”. 

Esa praxis antipriista planteada por el movimiento nacido hace seis años en la IBERO dejó en claro porqué en su momento Enrique Peña Nieto y el Grupo Atlacomulco representaban muy bien lo que para muchos politólogos, analistas y activistas es ‘el ogro filantrópico’, como lo llamó Octavio Paz. “Sin embargo, en estos años lo que hemos podido comprobar es que ya no existe lo filantrópico del ogro y sólo se quedó el ogro”, quien “no merece un lugar en el sistema político y en el sistema electoral”.

El politólogo dijo que todas y todos, en especial quienes pertenecen a otra generación, deben “su alegría, su audacia, su creatividad, su entusiasmo de entusiasmar, su esperanza de esperanzar” a quienes en la IBERO CDMX hace seis años “hicieron una muestra de indignación digna. 

“Eso que hicieron en la noche (el video ‘131 alumnos responden’) para repeler lo que en otro tiempo hubiera sido muy difícil repeler, me parece fantástico; y me parece que plantea los términos de una lucha electoral distinta para este año, y que creo que esa línea que iniciaron hace seis años hoy podría tener una derivación me parece que apenas, acaso, un poco democratizadora”.

A juicio del Mtro. Hernández Avendaño, el movimiento Más de 131 y Yo Soy 132 dejó como legado tres elementos importantes. Primero, no había habido un movimiento estudiantil universitario de esta naturaleza desde los movimientos universitarios surgidos entre 1968 y1971, del Consejo Estudiantil Universitario (CEU) de 1986 y del Consejo General de Huelga (CGH) en 1999 en la UNAM; aunque “todos ellos fueron agenda universitaria, no fueron agenda política nacional”.

Segundo, con Más de 131 y Yo Soy 132 fue la primera vez en la historia de México que surgió un movimiento juvenil de una universidad privada, pues hasta entonces todos se habían gestado en la UNAM, el Instituto Politécnico Nacional (IPN), la Universidad Autónoma de Chapingo o en universidades públicas estatales. En tanto que el tercer legado es la praxis antipriista ya mencionada.

El movimiento y sus libros

Los indignados mexicanos. Insurgencia juvenil frente al regreso del PRI a la Presidencia es un libro nada ortodoxo, ya que contiene crónica periodística, memoria fotográfica y análisis sociopolítico; tres componentes que reflejan distintas cosas.

En la primera parte, ‘Crónica de la indignación’, la Lic. Isabel Hernández Medel, coordinadora de Contenidos de IBERO 90.9 Radio, relata lo acontecido el 11 de mayo del 2012, a partir de entrevistas con más de 30 personas de la comunidad universitaria (alumnos, profesores, autoridades universitarias, empleados y el Dr. José Morales Orozco, Rector de entonces), que narran desde que Carmen Aristegui entrevistó a Peña Nieto, hasta la noche cuando se lanzaron amenazas contra las y los estudiantes.

En la segunda parte, ‘Imágenes de la indignación’, la Dra. María Teresa Márquez Chang, investigadora del Departamento de Ciencias Sociales y Políticas de la IBERO, propone tres discursos visuales sobre la fotogenia del movimiento Yo Soy 132, a partir de 44 fotografías inéditas de Peña Nieto en la IBERO, y otras que narran el movimiento de los jóvenes en las calles, hasta Ayotzinapa, al  unir el 11 de mayo de 2012 con lo ocurrido la noche del 26 al 27 de septiembre en Iguala, Guerrero.

La tercera parte, ‘Jóvenes indignados y el regreso del PRI al poder’, la integran seis artículos “que analizan desde una perspectiva sociopolítica qué ocurrió aquí (en la IBERO), cuáles son sus legados, qué es lo que quisieron decir (las y los jóvenes), por qué hicieron lo que hicieron y cuál fue la respuesta de distintos actores políticos, sociales y mediáticos frente a esto”. 

En un primer artículo la Dra. Helena Varela Guinot, directora de la División de Estudios Sociales de la IBERO, aborda una discusión clásica de la ciencia política en torno a por qué los jóvenes muchas veces son apáticos o indiferentes; que ella explica en buena medida se debe por el contexto de un sistema autoritario, clientelar y patrimonial. Pero a pesar de eso, dice que también emergen sujetos políticos desde la juventud, porque hay mecanismos de socialización política o formadores de conciencia política que logran rebasar los confines del régimen político autoritario.

En un segundo artículo el Dr. Javier Prado Galán, entonces Vicerrector Académico de la IBERO, escribe por qué surgió la indignación en una universidad jesuita. Un tipo de universidad que, explicó Juan Luis Hernández, a pesar de las presiones gubernamentales y de los mercados, “buscamos formar la conciencia social y política de los jóvenes universitarios,  para que, como decía Ellacuría, la universidad responda a los problemas nacionales y subnacionales, locales, en nuestro país”.

Y otro artículo destacado es el de Jorge Cadena-Roa, del Laboratorio de Movimientos Sociales del Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAM, quien plantea que un movimiento social no es la solución a los problemas. “Si acaso un movimiento social como éste (Más de 131), el que surgió aquí después (Yo Soy 132) “es, como dice el Evangelio, pequeño como un granito de mostaza. Pequeño pero suficiente para fermentar la sociedad y la política”, abundó el Director del Departamento de Ciencias Sociales de la IBERO Puebla.

El Ing. Pablo Reyna Esteves, director de Programas de Incidencia de la IBERO, escribió ‘#YoSoy132, balance a la distancia’; Ismael Frías Valderrábano, integrante del movimiento Más de 131, es autor del artículo ‘Los indignados en México, un cambio de conciencia’; y Juan Luis Hernández Avendaño hizo lo propio con ‘Indignados contra la kakistocracia: La praxis antipriista de la movilización juvenil’.

El libro Los indignados mexicanos. Insurgencia juvenil frente al regreso del PRI a la Presidencia fue coordinado por la Dra. Helena Varela Guinot y el Mtro. Juan Luis Hernández Avendaño; y publicado por Colofón.

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Texto y fotos: PEDRO RENDÓN/ICM


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