Educación, herramienta para visibilizar la perspectiva de género desde las aulas

Vie, 25 Mayo 2018
Es una obligación que las investigaciones tengan una visión de género; se debe buscar en la manera de lo posible usar un lenguaje inclusivo
  • La IBERO ha trabajado para promover la perspectiva de género, a través de materias y cursos (Pixabay).

Uno de los primeros pasos para abordar la perspectiva de género se ha dado desde el lenguaje, es decir, hacer evidente el uso de vocablos tanto femeninos como masculinos, lo que algunos han criticado por considerar que es una exageración, a pesar de que la palabra (escrita u oral) es relevante porque construye o modifica la visión del mundo. 

Ahora, los pasos se deben dirigir hacia la educación de estudiantes y de la planta docente en temas de género, de forma que lo asimilen como una pieza vital para transformar la realidad. Desde la IBERO se hace la labor de colocar este modelo en la parte académica y administrativa, y ahora se busca desarrollar más investigación con visión de género. 

El objetivo es lograr que el tema de género se asimile, primero, por quienes son formadores de futuros profesionales. De ahí que autoridades estén desarrollando planes y cursos, hayan creado materias y programas especiales, e impuesto el lenguaje incluyente en la comunicación oficial o discursos. 

Perspectiva de género, una obligación 

Para la Mtra. Elvia González del Pliego, coordinadora del Programa de Asuntos de Género, es urgente que en México se generen investigaciones con perspectiva de género en todas las áreas, pues de no hacerlo los resultados seguirán siendo sesgados, lo cual, por ejemplo, en el campo de la medicina o en el de la psicología puede traer graves implicaciones.     

En ese sentido, señaló que el reto está en que el personal académico que realiza investigaciones se ponga las gafas de género para hacer reflexiones sobre su propia praxis y detonar investigaciones con dicho enfoque.  

Recordó que en Europa es una obligación que las investigaciones tengan perspectiva de género, lo cual no solamente tiene que ver con el lenguaje, sino con la mirada del análisis. Por ejemplo, en medicina se han hecho investigaciones acerca de medicamentos tranquilizantes probándose únicamente en hombres, causando en las mujeres efectos secundarios como sueño por más de ocho horas del tiempo del estipulado.  

También, por ejemplo, para los casos de infarto, no se había utilizado la perspectiva de género. Las personas en general saben que uno de los síntomas es tener dolor en el brazo. Pero hay estudios con perspectiva de género que han documentado que la señal de un infarto en mujeres es dolor de estómago y náuseas, y no en el pecho y brazo del lado izquierdo, como en la mayoría de los hombres.

“El tema de género tiene que ver con todo aquello en lo cual están involucrados los seres humanos. Va más allá el hecho de contar a hombres y mujeres. Es fundamental que la parte sexo-género se tome en cuenta en la investigación en general, en el área de la medicina, en la sintomatología de enfermedades que podrían tener diferencias entre hombres y mujeres, por ejemplo: en el desarrollo tecnológico, en el diseño de automóviles, en el desarrollo urbano, etcétera”.  

Precisamente, el Programa de Asuntos de Género, con el apoyo de la Dirección de Enseñanza y Aprendizaje Mediados por Tecnologías (DEAMeT), impartió el curso ‘Igualdad y equidad de género en el aula’, el cual tiene como finalidad generar ambientes mucho más incluyentes y respetuosos en las aulas, así como generar en el personal docente el interés por conocer más y utilizar la perspectiva de género en sus investigaciones.  

“Se trata del primer curso piloto para la formación del profesorado de asignatura, como de tiempo completo. Se trata de un curso básico para quien no tenga mucho conocimiento del tema y la finalidad principal es que el personal docente entienda como estos temas inciden en sus praxis, tanto en las recomendaciones y sugerencias que dan al alumnado como en el trato que tienen con ellas y ellos”, refirió la Mtra. González del Pliego.  

Añadió que, sin darse cuenta, el personal docente podría estar reforzando estereotipos de género, incluso ejercer violencia de género contra el alumnado o estarla permitiendo contra ellas o ellos mismos o hacia otras personas. O simplemente ser testigos de esa violencia sin hacer nada al respecto.  

Asimismo, se pretende que reflexionen acerca de su vida personal y hasta dónde las construcciones de género están limitando o afectando las relaciones personales, así como las recomendaciones o sugerencias que se les da a las y los estudiantes por ser hombres o mujeres.  

“Mucho del personal al que está dirigido este curso hace investigación; entonces, posiblemente, podríamos generar ese interés por incluir la perspectiva de género en sus trabajos y formarse más al respecto”, dijo. 

La Universidad Iberoamericana es la única institución privada que forma parte de la Red Nacional de Instituciones de Educación Superior-caminos para la igualdad de género (RENIES), en la que, además, encabeza la Comisión de Violencia, Discriminación y Derechos Humanos.  

La académica advirtió que la formación en perspectiva de género no puede seguir siendo voluntaria, sino obligatoria. Pero el problema es que hay mucha resistencia de quien no comprende el tema y tiene prejuicios al respecto, lo cual no es privativo de las universidades.  

“Las personas tenemos construcciones de género, prejuicios y resistencias a ciertos temas. Si como persona tengo un prejuicio, bloqueo aquello de lo que se me quiere dar una explicación o que me solicitan aplique en mi trabajo o, simplemente, lo hago desde mi óptica y, al mismo tiempo, ese perjuicio no me permite una formación y entendimiento del tema”, aseguró González del Pliego.   

Enfatizó que el producto de una universidad son sus egresados y egresadas, quienes aportarán a la transformación de la sociedad con su desempeño profesional. Por lo cual, es una gran responsabilidad su formación con los conocimientos y los enfoques que les permitan incidir hacia una sociedad más justa, igualitaria e incluyente. Es indispensable la formación del profesorado, pues funge como un agente clave para esa transformación, al ser el que media esos conocimientos y enfoques con el alumnado.  

“Si no se forma a los profesores con esta perspectiva, llegan a clases con sesgos de género y prejuicios o no enseñan los temas con otra mirada. Y los alumnos harán lo mismo en donde se desempeñen. Pero si se forman desde ahora, nuestros egresados y egresadas estarán listos para incidir en la sociedad en la que se insertan”, profundizó.  

Educación, herramienta para la perspectiva de género 

“El castellano es una lengua romance bella, pero a la vez muy masculinizante”, expresó la Dra. Hilda Patiño Domínguez, directora del Departamento de Educación de la Universidad Iberoamericana Ciudad de México, quien a su vez recuerda que en sus tiempos de estudiante la palabra hombre “era el título genérico para agrupar a hombres y mujeres”. 

El español es un idioma en el que es muy difícil erradicar las referencias en masculino, porque sus generalizaciones y sus plurales fueron creadas en este género, pero el lenguaje así utilizado invisibiliza a la mitad del género humano, que son las mujeres.  

Actualmente, la educación juega un papel importante para concientizar a las personas sobre un lenguaje incluyente, que los estudiantes y los profesores en las aulas de estudio se acuerden que no solamente trata del hombre, sino de las mujeres también.  

“La educación es una de las principales herramientas para entender la importancia de la equidad en cuestiones de género. Todo empieza con la manera con que los maestros/las maestras se refieren a los alumnos y utilizan un lenguaje inclusivo (los niños/las niñas o los estudiantes/las estudiantes). Se debe tratar de erradicar, en la medida de lo posible, un lenguaje que sólo se refiera al género masculino”, enfatizó la Dra. Hilda.  

Ante este panorama, la académica de la IBERO explicó que la Secretaría de Educación Pública (SEP), en su Nuevo Modelo Educativo, discutió el tema y llegó a la conclusión de referirse en todo momento a los niños porque si no se hacía muy cansado y muy farragoso el lenguaje decir las niñas/los niños. 

“La SEP utiliza el término genérico los niños y se da una explicación al principio del texto ‘por niños nos referimos a los niños/las niñas; por maestros nos referimos a los maestros/las maestras”. 

No obstante, la directora Departamento de Educación aclaró que “cuando tú empiezas a hacer esas adecuaciones demasiado seguido se vuelve muy poco estético, muy poco elegante y, sobretodo, se hace cansado”.  

“En un lenguaje hablado es más fácil, pero en un lenguaje escrito es súper cansado después de un tiempo; en esa parte, tiene que ver que el pensamiento sea inclusivo, no sólo el lenguaje, sino que estés incluyendo en tu pensamiento también las voces y las ideas de las mujeres, que mucho tiempo han pasado invisibles”. 

Para Hilda Patiño, la idea de sustituir la letra ‘o’ por ‘x’ o ‘@’ es arruinar el español, “eso lo puedes hacer por escrito, pero cómo lo lees”. 

¿La IBERO qué está haciendo para promover el lenguaje incluyente? 

La Dra. Patiño mencionó que la IBERO tiene una clara lucha por el lenguaje incluyente y ha creado campañas para concientizar a la comunidad de la Universidad.  

“La IBERO está haciendo muchísimo, porque hay una intencionalidad muy profunda de ser un lenguaje incluyente, se nos recomienda a todos que en nuestros discursos y nuestra manera de dirigirnos a los demás utilizar ese lenguaje incluyente”, explicó 

Por su parte, Dra. Mariana Sánchez Saldaña, directora de Servicios para la Formación Integral de la IBERO, aseguró que la Universidad cuenta con un paquete de materias que tiene que ver, claramente, con la inclusión de género. 

“Tenemos materias cuyo nombre incluso tiene la palabra género. Materias claramente hacia el planteamiento de la problemática de género. A los profesores, en su clase de inducción les damos el aviso de que existe un protocolo de género”. 

La Dra. Sánchez agregó que “todos los documentos que se producen tienen un lenguaje incluyente de género. De hecho, hemos cambiado, de manera muy clara, todos los instrumentos normativos, todos los reglamentos nuevos tienen la inclusión del lenguaje de género. Ya es una política muy clara”.

Valentina González, Cristoper Enríquez e Iván Cabrera


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